Logotipo de Prelvm en color blanco

La Historia de Prelvm

“UN DÍA INDETERMINADO”

Buenas, permitid que me presente, soy Juan Leandro Romero, tercera generación de viticultores establecidos en Extremadura. 

Ilustración de una tinaja

UN DÍA INDETERMINADO DEL 2016

Un día indeterminado del año 2016, en una comida de convivencia con compañeros del sector, escuché una conversación de un colega que comentó que para la próxima campaña iba a elaborar un nuevo vino, un vino blanco fermentado con sus pieles, como si fuera un vino tinto. A los vinos blancos que yo comercializaba les tenía que añadir un poco de vino tinto para ponerlos más naranjas, pues mis clientes, la mayoría de avanzada edad, buscaban un vino blanco con color, como los que había visto siempre por la zona y los cuales añoraban.

   Pues dicho y hecho. En la vendimia de ese año 2016, elaboré un vino blanco de esa manera. Quedó un vino blanco con un bonito color anaranjado y con unos aromas diferentes y muy peculiares.

Proceso de obtención del vino Prelvm
Ilustración de una tinaja

UN DÍA INDETERMINADO DEL 2017

  En un día indeterminado del año 2017, me visitó mi amiga Piedad Fernández,  “una reputada somelier extremeña”. Ese día vino con una amiga a enseñarle mi bodega y a catar mis vinos. Siempre me preguntaba si había elaborado algo nuevo, pues me gusta tanto mi trabajo que me atrevo a experimentar nuevas cosas. Y sí, ese año elaboré  un vino blanco de  manera diferente a lo habitual por la zona. Lo cató, lo volvió a catar y, según ella, alucinó.

—¿Has elaborado un orange wine? —me preguntó.

—¿Un qué? —respondí.

   —Un orange wine como los de Georgia. Un vino blanco fermentado con sus pieles dentro de tinajas enterradas en el suelo. Busca en internet y verás.

 Pues manos a la obra. En cuanto se fue mi amiga Piedad, ese día indeterminado, me puse a navegar por internet y descubrí un mundo vitivinícola nuevo,  que me resultaba alucinante, tan  diferente a lo que estábamos haciendo, pero muy parecido a lo que ya hacía mi abuelo, allá por los años 50-60. Vinos llenos de vida y sin artificios.

Me fue bastante fácil comenzar con este nuevo proyecto pues nuestros viñedos ya estaban siendo cultivados y certificados en agricultura ecológica desde el año 2002.

UN NUEVO PROYECTO

A nuestro nuevo proyecto había que dotarlo de identidad propia. Lo primero era saber la característica principal que los iba a hacer diferentes, y pensamos que elaborarlos en tinajas de barro, como los vinos de Georgia, sería algo diferenciador. Lo siguiente fue buscar un nombre singular para estos vinos. Para ello me puse en contacto con un amigo arqueólogo que nos propuso varios nombres,  entre ellos, Prelvm (que es la viga central de las prensas romanas). Este nombre nos cautivó. Después estudiamos unos diseños para las etiquetas, que no resultaran indiferentes. Tuvimos que pensar en las características de cada vino para darles un nombre diferenciador y una imagen que los relacionara. Las ideas las teníamos, pero había que darle forma y, para ello, contactamos con diferentes amigos que realizaron grandes etiquetas para nuestros vinos.

Hoy Prelvm es una realidad que se exporta a numerosos países y que va teniendo cada vez más aceptación allí donde llega.

In Memori: Leandro Romero Candelario – Juan Romero Fuentes.